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Terra
La Coctelera

Categoría: Tragedias

Periodistas por vocación

“Los gritos del silencio”. El título de esta película ha conseguido hacerme cerrar los ojos, ha conseguido hacerme reflexionar sobre el significado de cada una de sus palabras y ha conseguido estremecerme. Gritar. Son varios los sentimientos por los cuales las personas gritamos; podemos gritar de alegría, gritar cuando algo nos hace mucha ilusión, gritar cuando nos entusiasmamos o emocionamos. Pero, por el contrario, también podemos gritar ante situaciones para nada agradables, como cuando el miedo o el horror se apoderan de nosotros, como cuando suplicamos clemencia ante una situación inhumana, así como en la desesperada búsqueda de ayuda o en la angustiosa llamada a un ser querido al que no encontramos.

Cualquier ser humano, viva en el país que viva, sea del color que sea, pertenezca a la clase social que pertenezca, no queda libre de poder padecer el sufrimiento encerrado en los gritos lanzados en estas últimas situaciones. De todas formas, es cierto que estos gritos de dolor se multiplican en los países en los que reinan la corrupción, la tiranía, la injusticia y la guerra.

Mientras muchos de nosotros vivimos en una burbuja de color rosa, a millones de personas inocentes les toca ser las víctimas de un capricho, les toca aceptar un trueque en el que ofrecen sus derechos y dignidad a cambio de crueles torturas. Es el caso del ser humano al que un guerrillero apunta con un arma en la cabeza o le mutila con un machete; del niño que ve cómo una granada alcanza a sus padres y hermanos mientras él se queda solo; de aquél que deja de caminar para siempre desde el momento en el que una mina anti-personas estalla a sus pies; de la mujer que está siendo lapidada porque fue infiel a su marido cuando la violaron; de la joven a la que engañan y obligan a convertirse en una esclava sexual; del bebé al que abandonan y está muriendo de hambre. Intentemos por un instante ponernos en la piel de alguien que está viviendo estas circunstancias inhumanas o alguna de tantas otras. ¿Quién, apresado por el pánico y envuelto en una infinita angustia, no gritaría con la esperanza de que un milagro oyese sus súplicas y lo salvara? ¿Qué sentiríamos al ver cómo esa débil posibilidad se desvanece cuando el llanto queda ahogado en el silencio y el olvido? Ahora, en este preciso momento, hay mucho sufrimiento que pide auxilio pero sus gritos no alcanzan la compasión de nadie o de casi nadie.

Todos somos conscientes de que se están cometiendo barbaridades pero es más fácil mirar hacia otro lado, hacer oídos sordos y seguir pensando en uno mismo. Solo unos pocos intentan, de distintas maneras, aportar su granito de arena y quitar al mundo un poco de sufrimiento. Entre ellos, cabe destacar a los corresponsales de guerra, a esos periodistas que se adentran en el mismo infierno y que, a través de su cámara y de su pluma, intentan captar ese dolor y transmitirlo a nuestros acogedores hogares con la intención de que alguno de esos llantos nos conmueva y nos haga despertar y empezar a luchar por un mundo en el que gritos no que queden en el silencio, o mejor, por un mundo sin gritos.

Alejandra Fedi

Lágrimas de sangre

Las desgarradoras cifras que nos muestran el número de mujeres muertas a causa de la violencia doméstica, asustan. Cada año se produce un leve incremento respecto al anterior. ¿Hasta dónde vamos a llegar?
Muchas mujeres sufren cada día distintos tipos de agresiones domésticas, que no tienen porqué ser necesariamente físicas, sino que también sufren agresiones psíquicas:
- Violencia sutil: el maltratador ridiculiza a su pareja, se burla de sus comentarios y actitudes. No la valora, ni la tiene en cuenta. La compara continuamente con otras mujeres, haciéndole sentir inferior y creer que cualquiera puede ser mejor que ella.
- Violencia verbal: el agresor insulta y agrede verbalmente a su compañera ante cualquier situación.
- Violencia física: el maltratador comienza a hacer uso de su fuerza para agredir a su pareja. Los golpes, empujones, puñetazos y patadas empiezan a ser constantes.
- Violencia sexual: el agresor vuelve a valerse de su fuerza para abusar de su pareja cuando le viene en gana.

La mayoría de las mujeres que sufren estas agresiones, no se atreven a denunciarlo, y siguen aguantando estas dejaciones creyendo que todas las mujeres en sus casas padecen lo mismo. Aunque parezca mentira, muchas de ellas reconocen seguir enamoradas de su pareja, y en muchos casos ese es el principal factor que les impide denunciar estas situaciones. Por eso, hay algo a lo que se aferran, creyendo que es lo mejor para ellas, y para ellos: AL SILENCIO. Se quedan en ese hogar por temor a no poder sobrevivir sin recursos económicos, por temor a ser señaladas por la sociedad, por temor a perder a sus hijos...
El perfil de la mujer maltratada suele asemejarse al siguiente: es una persona entre 45 y 65 años, con la autoestima por los suelos y que convive con un hombre al que cree que debe obedecer en todo porque ella "tan solo" es una mujer. El perfil del maltratador, en cambio, suele ser más bien el siguiente: un hombre que ha recibido una educación en la que se ha considerado al hombre un ser superior a la mujer, ha sido testigo de violencia doméstica en su hogar durante la infancia, y posiblemente sea muy celoso. También el alcoholismo y las drogas hacen posibles estos abusos.

Según una encuesta elaborada por El Instituto de la Mujer, son aproximadamente 5 años, lo que las mujeres maltratadas aguantan la violencia por parte de sus parejas.

El Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales se ha puesto manos a la obra para intentar ayudar a todas aquellas mujeres que padezcan violencia doméstica. Hay una línea telefónica, a la que se puede llamar para pedir ayuda: 900 10 10 10. El Ministerio garantiza la confidencialidad que tanto suplican las víctimas, y ofrece asesoría jurídica y psicológica, seguridad policial y trabajadores sociales. La Comunidad de Madrid tiene centros de acogida para mujeres solas, o con sus hijos que no tengan dónde ir, tras haber abandonado el hogar de sus compañeros sentimentales. Existen además, unos pisos de acogida en los que se pueden instalar mujeres maltratadas tras haber dado el paso de la denuncia, y en los que pueden vivir unos 6 meses hasta encontrar algo. Y no sólo los ayuntamientos ofrecen vivienda, sino que también ayudas económicas hasta que encuentren un trabajo del que puedan vivir. Con todo esto, se pretende acompañar a la víctima en este duro trance, y facilitarle un poco las cosas para que pueda salir adelante.

El II Plan Integral contra la Violencia Doméstica, tiene cuatro objetivos: fomentar una educación basada en la tolerancia, mejorar el procedimiento legal y penalizar más duramente al agresor, ayudar a cualquier víctima independientemente de su situación geográfica y potenciar la creación de nuevos organismos que eviten la violencia.

El Instituto de la Mujer ha organizado recientemente una exposición titulada "18 Segundos", donde el fotógrafo Iván Hidalgo, ha retratado a 18 rostros conocidos que se han querido manifestar contra la violencia a las mujeres.

El pasado Enero, varias artistas españolas, acudieron a México, a Ciudad Juárez a una vigilia frente a 8 cruces que conmemoraban a las víctimas por violencia de género. Las artistas acompañaron a las madres de las víctimas en estos duros momentos, y guardaron un minuto de silencio por ellas. Una de las madres, colocó un retrato de su hija, y recordó entre lágrimas desgarradoras la causa de la muerte de su hija: desaparecida, violada, y asesinada con 16 años. ¿Qué consuelo puede darse a esta madre? En esa ciudad, han muerto cerca 500 mujeres a manos de maltratadores.

El cine tampoco a querido dejar de lado a todas estas víctimas por violencia doméstica, y son muchas las películas basadas en algún caso de maltrato con el fin de concienciar a la sociedad de estos crueles actos humanos. La directora Icíar Bollaín ha creado la película "Te doy mis ojos". La trama se centra en una mujer que sufre malos tratos y un buen día decide marcharse de casa. Pero su marido hará todo lo posible por convencerla de que ya no volverá a hacerlo para que no se marche de su lado.

No es fácil dar el paso que permite salir de ese agujero oscuro, pero están en juego muchas vidas. La violencia doméstica puede acabar con la tuya, no lo permitas.

Páginas que guardan relación con este artículo:

- Guia para mujeres maltratadas

- Voletín oficial del estado

Verónica Gómara Lasarte