Compasión: Sentimiento pasado
Somos personas sin sentimientos. La barbarie a la que nos enfrentamos cada día nos deja completamente insensibles. No nos afecta los más mínimo la violencia. ¿Quién es capaz de ver, sin apartar un segundo la mirada, como golpean sin piedad a una persona? Tristemente la respuesta es obvia, cualquiera.
Es una minoría la que sigue sin soportar la violencia gratuita; pocos los que no aguantan una película en la que haya tiros, puñetazos y escenas tan sangrientas que parecen sacadas de la mente de un psicópata. (¿Aún quedan películas de esas?)
¿Y qué?.
Ni un mísero escalofrío.
Ni un atisbo de compasión.
La violencia está tan presente en nuestras vidas que ha dejado de producirnos malestar. Somos inmunes al poder que antes ejercía sobre nosotros produciéndonos rechazo o pudor. Hemos superado la sensación de desagrado que nos obligaba a cambiar de canal, cerrar el periódico o apagar la radio ante tregedias e imágenes tan brutales que nos impedían dormir tranquilos. Hemos perdido nuestra naturaleza.
No se me ocurría mejor manera de abordar el tema que comparándonos con animales que no sienten lástima ante el sufrimiento ajeno. (Y aún así son más fieles a su naturaleza que nosotros)
Es una forma muy cruel de decirlo, por eso tengo que eliminar de este infernal saco a las personas que luchan cada día por conseguir la "normalidad" que nunca debimos haber perdido; a esa gente que pelea porque volvamos a sentir compasión, a ponernos en el pellejo de los otros, en definitiva, a volver a vivir como lo que somos, seres humanos
Edurne Hernández Olagüe




Iker dijo
Siempre han ocurrido desgraciaas y al que no le tocaba o a sus cercanos tampoco se comía la cabeza demasiado. Ahora pasa lo mismo y seguirá pasando, la conciencia global en sentido Gaia como nos decían grandes intelectuales se torna inexistente, o así parecer ser
14 Febrero 2007 | 10:21 PM