La vida de Juana la Loca, hija de los Reyes Católicos, ha dado mucho que hablar durante siglos. Hace 5 años, se estrenó una película de Vicente Aranda acerca de la vida de la Reina heredera de la Corona de Castilla y Corona de Aragón: Juana la Loca. La actriz Pilar López de Ayala encarna a la reina de Castilla y Aragón.

Juana nació en 1479 en Toledo. A pesar de sus pocas posibilidades de ser reina, ella siempre intentó demostrar que valía para ello e intentó ser digna y responsable. Sus padres, Isabel y Fernando, creyeron conveniente unir a su hija en matrimonio con el heredero de Maximiliano I, Felipe de Flandes. La película presenta el momento en que Juana debe partir hacia Flandes con toda la flota. Juana está triste y melancólica. No comprende porqué debe abandonar su reino para casarse con alguien al que no conoce. Se manifiesta su inocencia al no saber cómo debe hacer para ser una buena esposa, por lo que escucha atentamente los consejos de su madre. Juana cree que nunca podrá llegar a ser feliz en un matrimonio por conveniencia en el que el amor no cuente lo más mínimo. A ella le gustaría casarse por amor, pero debe comprender que el amor es sólo cosa de plebeyos.

Cuando llega a Flandes, la boda entre Juana y Felipe el Hermoso es inmediata. Felipe se muestra como un príncipe muy apuesto, atractivo y misterioso. Desde el primer momento, Juana quedó prendada de él; así como él siente unos deseos inmediatos de probar el sabor de su piel, al contemplarla tan bella y delicada.
Con el paso del tiempo, Juana alimenta su amor hacia él, así como su desconfianza porque él frecuenta con frecuencia a bellas muchachas para su compañía. Juana cada vez más celosa y enamorada, decide espíar a su esposo hasta que lo descubre en el lecho con una de esas muchas jovencitas. Es a partir de aquí cuando se le comienza a llamar Juana la Loca, ya que los celos la sacaban fuera de sí y maldecía con gritos y llantos a su esposo y acompañante. En una ocasión ordenó que se le cortase el pelo hasta la raíz a la preciosa muchacha que se había encontrado en el lecho con su marido. Estos ataques de celos hicieron en más de una ocasión que Felipe perdiera los nervios y le golpease e insultase. Como bien muestra la película, Juana defendía su locura y hacía frente a todas las críticas con valentía asegurando que estaba loca, pero loca de amor.

Tras la muerte de su madre, la reina Isabel, en 1504, se evidencia la herencia del reino de Castilla y León sobre Juana la Loca.
De su matrimonio con Felipe el Hermoso nacieron 6 hijos: Leonor que fue reina de Portugal, Carlos I de España y V de Alemania, Isabel reina de Dinamarca, Fernando fue sucesor de Carlos, María fue gobernadora de los Países Bajos y Catalina fue reina de Portugal.

Tras un tiempo, se consideró que Juana estaba demasiado loca para reinar, y su esposo Felipe el Hermoso tuvo que hacerse cargo de su herencia y títulos. La película muestra como, una de las amantes de Felipe el Hermoso, lo envenena en el lecho y cae gravemente enfermo. A pesar de saber Juana, todo lo que su marido disfrutaba del placer carnal con muchas doncellas, rezó como nunca hasta entonces por la salud de su marido. Finalmente, murió, a la temprana edad de 28 años, dejando a Juana viuda y completamente "loca de amor". Considerándola enferma mental, la mantuvieron al margen de todo tipo de política hasta su muerte casi 50 años más tarde.

Puede que Juana no estuviera loca. La mentalidad de aquella época posiblemente sería incapaz de comprender que se podía amar a un marido a pesar de que no se conocían anteriormente. O puede que el amor no correspondido, de lugar muchas veces a la desesperación, o quién sabe, también a la locura.

Verónica Gómara Lasarte