¿Una alternativa a las rebajas?
Desechos de unos, tesoros para otros. Es la filosofia de vida de los llamados freegan (de free, libre o gratis y vegan, vegano) y no son vagabundos que rebusquen entre la basura por deseperación, son urbanitas con trabajo y diversas creencias, de esta manera exponen un punto de vista politico, una actitud ante la nueva sociedad.

En la ciudad de Nueva York en estas fechas navideñas que ya se acaban, los turistas pasean por la Quinta Avenida con bolsas de Bloomingdales, Prada y Hermes, pero la verdadera compra de los freegan comienza con el cierre de las tiendas. Antes de que los camiones de basura se lleven los desechos al vertedero, grupos perfectamene organizados se hacen con lechugas, tomates, pimientos, cebollas, calabazas, aguacates...¡huevos! En media hora han limpiado con contenedores rescatando las sobras del día, entonces comienza el reparto.
Hoy son 3800 comunidades y casi tres millones de miembros los que participan en esta recolección de los desechos del capitalismo, incluida España. En Francia están incluso amparados por la ley.

Ni el movimiento freegan se limita al dumspter diving (inmersión en los desechos), ni éste es exclusivo de comida. Es cierto que la estrategia más notoria es la recoleccón urbana, de acuerdo con ésta se busca en la basura de mayoristas, oficinas, escuelas, hoteles...comida que es recuperada en perfectas condiciones y que posteriomente se redistribuye entre los que ayudaron a recuperarla, o con la que se prepara comida que es ofrecidad en la calle.
Pero no sólo comida, también articulos de cocina, arte. juguetes, discos, libros, ropa, aparatos electrónicos...pero sobretodo bicicletas (cada día más de moda, y que se termina alejando del verdadero ideal del freegan).
Otras acciones de los freegan es la ocupación y reconstrucción de edificiso abandonados o semidestruidos, la recuperación de zonas verdes en las grandes ciudades, abogan por el autoestopismo como medio para reducir las emisiones (se ocupa un espacio sobrante en un coche sin incremento de la gasolina) o el uso de aceite usado como carburante. Siguiendo estas simples pautas, se plantean incluso la necesidad de trabajar, ya que todas sus necesidades quedarían cubiertas sin gastar un euro. Si después de todo es necesario el trabajo, para los freegan es muy importante no ceder el control total a los jefes.
Aún a riesgo de parecer una ciudadana absolutamente impregnada de capitalismo, sin conciencia social ni ningún tipo de preocupación medioambiental, creo que al movimiento freegan se le podría dar la vuelta, al fin y al cabo su sistema resulta un tanto cómodo, y se surten del consumo del resto, ¿es protesta o una conducta parasitaria?




irene dijo
si que son un poquito caraduras. creo que es el movimiento ocupa de siempre con unos toques homeless y algo de hippie. la verdad es que pecan de idealistas. lo que más me molesta de este tipo de iniciativas es que de la noche a al mañana les pongan un nombre "super cool" y se instauren como moda entre neoyorkinos treintañeros aburridos que lo mismo les da comprar zapatos en manolo Blahnik al estilo sexo en nueva york, como resbuscar en la basura por que es lo más esta temporada. No tanto por basura, pero por otros bienes que nombras y que luego quedan "genial" con un bolso de prada.
el movimiento está bien, pero como todo, llevado al extremo es igual de insustancial y ridiculo como el puro consumismo.
8 Enero 2007 | 10:54 PM